
Probando OpenSolaris: Primera impresión
26 dUTC Mayo dUTC 2008Acabo de recibir el disco de OpenSolaris que encargué por correo y tal. Bueno, qué decir, LiveCD, en castellano, todo hecho… es una comodidad disponer de sistemas operativos en este formato. Puedes probarlos sin tocar el disco duro, blablabla, lo que todos ya sabemos. No voy a hacer un análisis exhaustivo, tengo poco tiempo, me voy a ir a la cama, tengo los exámenes a la vuelta de la esquina y todo eso.
El caso es que todas las distros basadas en este tipo de núcleos que probé en mi PC cascaron. Cascaron de mala manera. El GRUB profería todo tipo de errores y mensajes perniciosos del calibre de “El kernel no cabe en memoria” o sandeces parecidas. Pues esta vez, ¡no voy a fallar! Tengo una… ¡una máquina virtual! ¡y funciona!
Pues sí, tan pronto saco al CD de su sobrecito, lo meto raudo y veloz en mi querida unidad lectora, y hala, a rular bajo VirtualBox.
Problemas. No me va Internet. Cághona… seguro que el Solguarris este ya ha estado chapuceando con el chollo NAT este del VirtualBox y se le fue la pinza. El dominio me lo pilla muy bien, pero yo es que no soy capaz de enviar ni sacar nada. La IP me la saca mal. La puerta de enlace también.
Pues yo no me quedo sin probar esto, ¿eh? Reiniciemos y probémoslo “a la antigua usanza”.
Pues sí. La cosa funciona. Lo que sospechaba era cierto. Entonces me acomodé al escritorio que la distribución me presentaba y empecé a curiosear por menúes y demás.
Y aquí me di cuenta de varias cosas. Una, que Gnome, por muy monolítico y recio que sea, seguirá siendo el entorno insignia de GNU y del Software Libre. Y dos, cada día un ordenador se parece más a una videoconsola. Por bizarro que sea el sistema operativo en cuestión.
En efecto: El hecho de ver en letras bien gordas, subtitulando el logotipo de esta marca, las letras “NVIDIA” ya me hizo sospechar que si estos quieren que se detecte una tarjeta gráfica medianamente buena, es porque el sistema nos reserva otras cochinaditas de calibre equivalente. Así es. El feo nombre de Compiz hacía relucir su sucio hocico entre las preferencias de Gnome.
Pues nada, un escritorio estándar. Listo para el usuario que desea perder el tiempo en frente de un sabor diferente de Unix con las tonterías que puedes encontrar en el más mundano de los ordenadores. Unas capturas:
Y respecto al sistema, a lo más “oscuro”, lo que funciona de fondo… pues no tuve tiempo ni de mirarlo. El directorio /proc sólo tiene otros directorios (cosa que detesto, debería haber algo de información en tiempo real del PC, pero en fin), no hay sudo, hay demonios muy raros que no te dejan ejecutar el network-admin con tranquilidad…
Próximamente, probaré esta distro a fondo.
Bueno, próximamente no.
Saludos


